En los últimos años, la contaminación del aire en México se ha consolidado como uno de los principales retos de salud pública y política ambiental. Las zonas metropolitanas más pobladas del país registran concentraciones elevadas de ozono y partículas finas, en muchos casos por encima de los niveles recomendados por organismos internacionales.
De acuerdo con reportes del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) ciudades como la Ciudad de México, Monterrey, regiones industriales del Bajío y diversos municipios de Nuevo León y Puebla superan de forma recurrente los límites sugeridos para partículas PM2.5. En algunos periodos, los niveles observados alcanzan entre tres y cinco veces el valor guía establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
¿Cuál es el panorama actual de la contaminación del aire en México?
México cuenta con sistemas de monitoreo de calidad del aire que miden contaminantes clave como ozono, partículas PM10 y PM2.5, dióxido de nitrógeno, dióxido de azufre y monóxido de carbono. La información disponible muestra que muchas ciudades rebasan con frecuencia los valores límite diseñados para proteger la salud, particularmente por concentraciones elevadas de partículas finas y ozono.
Esta problemática no se limita a la Zona Metropolitana del Valle de México. Estados como Guanajuato, Jalisco, Nuevo León, Puebla y Querétaro presentan episodios recurrentes de mala calidad del aire, derivados de la combinación de actividad industrial, tráfico vehicular intenso y condiciones meteorológicas poco favorables para la dispersión de contaminantes.
Además, especialistas del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM advierten que el aumento de temperaturas, la presencia de domos de calor y los cambios asociados al clima podrían intensificar estos eventos en los próximos años, especialmente en zonas urbanas densamente pobladas.
¿Qué factores influyen en la contaminación del aire?
La degradación de la calidad del aire tiene múltiples fuentes. Entre las principales se encuentran:
Transporte motorizado urbano
Los vehículos que operan con gasolina y diésel emiten óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono, compuestos orgánicos volátiles y partículas finas. En zonas metropolitanas, el parque vehicular representa una de las principales fuentes de estos contaminantes.
Actividades industriales y de servicios
Procesos de combustión en calderas, hornos y equipos térmicos, así como el uso de solventes y emisiones fugitivas, influyen directamente en la concentración de partículas y compuestos orgánicos en el aire.
Uso residencial y comercial de combustibles
El empleo de combustibles de mayor intensidad contaminante en estufas, calentadores y equipos independientes, además de prácticas como la quema de residuos, contribuye a la formación de partículas y ozono, sobre todo en temporadas secas.
Quemas agrícolas e incendios forestales
Durante la época de estiaje se incrementan los incendios forestales y las quemas de residuos agrícolas, liberando grandes volúmenes de material particulado y gases precursores de ozono que afectan tanto zonas rurales como urbanas.
Condiciones meteorológicas y cambio climático
Sistemas de alta presión, radiación solar intensa, escaso viento y temperaturas elevadas favorecen la acumulación de contaminantes. La Comisión Ambiental de la Megalópolis señala que el aumento de temperatura asociado al cambio climático puede agravar este tipo de episodios.
Recomendaciones y precauciones a tener en cuenta en días de contingencia por contaminación del aire
Cuando se activan contingencias por contaminación del aire, es recomendable adoptar medidas para reducir la exposición y contribuir a disminuir emisiones:
- Evitar actividades físicas intensas al aire libre durante las horas de mayor radiación solar, especialmente en población sensible.
- Permanecer en interiores cuando los índices son muy altos, ventilando en horarios de menor concentración de contaminantes.
- Seguir los avisos de autoridades ambientales a través de sistemas de monitoreo y canales oficiales.
- Reducir el uso del automóvil particular, compartir traslados y respetar las restricciones de circulación vigentes.
¿Qué acciones tomar para reducir la contaminación en México?
La mejora de la calidad del aire requiere acciones coordinadas entre gobiernos, empresas y ciudadanía. Algunas líneas estratégicas incluyen:
Impulso al transporte sustentable
Fortalecer sistemas de transporte público, integrar alternativas de bajas emisiones como el gas natural vehicular, ampliar infraestructura ciclista y peatonal, y desincentivar el uso intensivo del automóvil particular.
Modernización industrial y comercial
Sustituir combustibles de alta huella ambiental por opciones de menor impacto, optimizar procesos térmicos, reducir fugas y adoptar tecnologías más limpias.
Gestión adecuada de residuos y prácticas rurales
Eliminar quemas a cielo abierto, mejorar el manejo de residuos agrícolas y fortalecer la prevención de incendios forestales.
Actualización normativa y monitoreo ambiental
Ampliar redes de medición, asegurar su operación continua y alinear los estándares de calidad del aire con recomendaciones internacionales permite diseñar políticas más eficaces.
En el ámbito doméstico, migrar hacia soluciones energéticas más eficientes y revisar periódicamente las instalaciones contribuye a reducir emisiones asociadas al consumo cotidiano de energía.
¿Cómo el gas natural ayuda a reducir emisiones contaminantes?
El gas natural es considerado un combustible de transición debido a sus menores emisiones frente a opciones como el diésel, el combustóleo o el carbón. De acuerdo con la Asociación Mexicana de Gas Natural Vehicular, su combustión genera menos dióxido de carbono por unidad de energía y una reducción significativa de contaminantes locales en comparación con combustibles pesados.
En el sector transporte, el gas natural vehicular se ha posicionado como alternativa para flotas de taxis, camiones de reparto y transporte público. El uso de este energético puede disminuir en alrededor de 25–30% las emisiones de CO₂ frente a gasolina o diésel, además de reducir partículas y otros gases relacionados con contingencias ambientales.
En hogares, comercios e industrias, sustituir combustibles de mayor impacto por gas natural ayuda a disminuir contaminantes locales y mejora la eficiencia energética de sistemas de cocción, calentamiento de agua y procesos térmicos.
Transición energética para reducir la contaminación
En Naturgy impulsamos soluciones energéticas que apoyan la transición hacia esquemas de menor impacto ambiental, mediante la expansión de redes de gas natural para los sectores residencial, comercial, industrial y vehicular en distintas regiones del país.
Además de distribuir energía más segura y amigable con el medio ambiente, desarrollamos herramientas y contenidos de divulgación sobre eficiencia, calidad del aire y uso responsable de los recursos. Nuestro objetivo es que hogares, negocios e industrias cuenten con información clara para tomar decisiones que reduzcan su huella ambiental y contribuyan a mejorar la calidad del aire en las ciudades mexicanas.
Fuentes de consulta:
- https://www.atmosfera.unam.mx/en-2025-la-mala-calidad-del-aire-podria-ser-mas-extrema-en-cdmx/
- https://lenomex.com/calidad-aire-mexico-2025-aires-evaporativos-solucion/
- https://rama.edomex.gob.mx/contaminacion_atmosferica
- https://www.gob.mx/inecc/articulos/estado-de-la-calidad-del-aire-en-mexico?idiom=es
- https://www.naturgy.com.mx/blog/conciencia-ambiental/gas-natural-vehicular-la-solucion-a-las-contingencias-ambientales/
- https://www.gob.mx/comisionambiental/prensa/presentan-autoridades-ambientales-balance-de-la-temporada-seca-caliente-2025-y-las-medidas-aplicadas-en-la-zmvm?idiom=es
- https://www.who.int/es/news-room/questions-and-answers/item/who-global-air-quality-guidelines



